Soy niña.
I was raised to believe true love exists.
I was raised to believe I would once wear a white dress at my wedding.
I was raised to believe I would marry (one day or another!)
Y sí.
Este año llego a la edad que cuando mis amigas y yo platicábamos de matrimonio, yo decía: Me casaré a los 27, como si todo dependiera de mi edad. Well, it doesn’t. Tengo 26 años y aunque vivo con mi novio, nowhere close nos espera el matrimonio. Por muchísimos factores. Dejándolo sólo en mí: no estoy lista para casarme emocional ni económicamente. Quiero entrar en un matrimonio con mis pedos emocionales y psicológicos arreglados, así como los problemas de mi cartera. No quiero engañarme con la posibilidad de que el matrimonio arreglará todos mis problemas, ni tampoco quiero casarme con alguien que me mantenga. Suficiente tengo con que actualmente me mantengan mis papás para que ahora me venga a mantener alguien que ni de mi familia es, alguien que tiene la opción de decir que NO, so I won’t do it.
Y supongo que él está igual o menos listo que yo para dar el paso, so no worries there.
Pero ahora, estos últimos dos años han venido siendo unas cataratas grandísimas de bodas, que no puedo evitar sentirme un poco left-out, fuera de la fiesta. Y las preguntas de toda la presión social que está encima de mí empiezan a hacer su aparición. Como si estuviéramos programadas para preguntarnos, ¿cuándo me va a tocar a mí?
I HATE THOSE MENTAL PROGRAMMATIONS. Es horrible medirse con la misma vara de los demás, sobretodo por que mi situación es muy diferente.
Y bueno, lo que puedo tener a mi favor es que yo ya vivo en una especie de matrimonio. Ya sé a qué huelen sus pedos, cómo se levanta los peores días, cómo es cuando se enferma, cuando es Navidad, cuando algo lo hace enojar, ya sé dónde deja la ropa (tirada en el suelo, donde dice él que va), cómo deja levantada la tapa del baño y sobretodo el stack interminable de zapatos y platos sucios en el cuarto. Ya sé también de qué lado de la cama le gusta dormirse y exactamente a qué altura de la espalda le gusta que lo bese. I know all that shit. Lo único que me falta es el vestido, la bendición y el papelito. Así que creo que ya voy más para allá que para acá, but is still scary.
ANYWAY. Seguiré en mis sueños provincianos de imaginarme cómo será mi boda (algún día), mi vestido, mis invitaciones y el theme de mi boda.
Tenía que escribirlo, hacerlo consciente, dejarlo ir. Como quiera, todavía no es mi tiempo, no, not yet.
MIEDO.
Después de la boda de Juanito, esperemos el próximo se tarde todavía para casarse!
Flaiiiii
no manches, tuve un sueño bien intenso hoy por la mañana, gracias a este blog
lo leí como a las 8 am, luego me eche una siestesita mañanera, y allí vino el sueño… Estabas tu, Betote, Kanno, y no se quien mas
todo el maldito sueño era referente al dilema del matrimonio…
Y no he podido dejar de pensar en eso todo el día…=(
Creo que a todas nos vendieron esa idea, y mi mamá es de la opinión que a una la deben de mantener, y recientemente me dijo, no dejaré de preocuparte por ti hasta que te cases, freaky y mucho. Porque pienso que si está chido que alguien se preocupe por ti, pero lo dijo más en el sentido de que le pertenesco a la de a huevitou hasta que me case, bah.
Y sí, en algún lado está esa ilusión de casarse y esas cosas pero pues que, uno sabrá cuando dar ese pequeño paso. Al menos ya diste uno, ahora esperen a dar el siguiente cuando se sientan listos al mismo tiempo.
Un saludo flaii.